Brompton T Line: ¿vale la pena el buque insignia? Mi opinión sincera
Ciclismo · Publicado 27/5/2024 ·
Una Brompton de imitación…
En Corea las buscas como “Brompton de imitación” y fuera como “trifold”, y aparece un montón de bicis que parecen Brompton pero no acaban de serlo. Y, sin darnos cuenta, se han ido colando hasta lo más hondo de nuestro día a día. Esto significa que, a medida que algunas patentes de la Brompton van caducando, en Taiwán y China se están diseñando, fabricando y vendiendo decenas de productos parecidos.

Yo sí monto en Brompton.
Y encima… en la T Line, que es la más cara de todas.
Quiero comentar un par de cosas sobre este tema. Para empezar, la T Line cuesta 8.590.000 wones. Que si lleva 12 velocidades, que si pesa tanto o cuanto… la verdad es que esas cosas a mí no me interesan demasiado. Lo que sí me llama es usar el modelo buque insignia. A mi alrededor hay de todo: gente que se lo toma con calma, gente que aprovecha de maravilla un modelo de iniciación, y luego está el tipo como yo, el de “yo de esto no entiendo nada, pero voy a probar lo mejor de lo mejor”. Cada uno tiene sus motivos, y todos son razonables. Todos menos yo, claro…
Yo simplemente soy de los que sienten curiosidad por el buque insignia, ese producto en el que cada fabricante vuelca toda su mejor tecnología, y, si puedo, quiero experimentarlo. ¿Que si me vuelve loco descubrir qué es mejor, qué es la bomba, y disfruto usándolo como un fanático…? Pues no. Más bien al contrario. Lo compro y casi ni lo uso… o lo uso cuatro días y lo acabo vendiendo de segunda mano con una pérdida tremenda… Y este patrón de consumo, esta forma de usar los servicios, y esa búsqueda de la máxima calidad como productor, no se me da solo con las bicis, sino también en otras facetas.
Aun así, no tengo ni la energía, ni el dinero, ni el tiempo para aspirar a lo mejor en absolutamente todo lo que me rodea y en todos los servicios que uso. Simplemente elijo una o dos cosas que me gustan y a por ellas…

Entonces, ¿se está bien montando en la Brompton T Line?
¿Ja? Voy directo al grano… Sí… sí que se está bien.
Pero ¿vale lo que cuesta? ¿Es imprescindible, no hay nada que la sustituya? Si me preguntan eso, puedo responder al instante: “No compres la T Line”. Hace poco le he dado una vuelta a una idea y la he dejado clara: ya no voy a empeñarme en tener lo mejor de lo mejor… Con lo que he hecho hasta ahora ya tengo bastante. Eso sí, vender la Brompton supondría una depreciación brutal y, como ya la tengo comprada, de momento pienso darle caña durante diez años.
En mi opinión, no vale lo que cuesta. Con 8.590.000 wones se pueden hacer muchísimas cosas. ^^

¡Centrémonos en los recuerdos!
La bici es un medio de transporte muy de agradecer, porque genera un montón de recuerdos. Para algunos es transporte, para otros un aparato de ejercicio, y para otros una herramienta estupenda para crear recuerdos con los hijos. También es un objeto perfecto para comparar y discutir entre nosotros —que si esta es buena, que si esta no— porque cada cual paga su dinero y lo usa. Y encima se ve mucho. Pero ¿quién quiere precisamente eso? ¿Quién? Los vendedores. ^^
Si ya la has comprado, esa es tu buena bici. Con la que sea que hayas comprado, dedícate a hacer ejercicio a tope, a acumular recuerdos, a tunearla a gusto y a disfrutarla. Eso sí, sobre las decisiones de consumo de los demás, ojalá la gente dejara de opinar tanto, por favor. La elección es libre, ¿no? Je, je.
Yo he decidido centrarme en los recuerdos.







Lo valioso son los recuerdos que vas acumulando al pasear en bici de aquí para allá. La bici en sí no es lo valioso, jajajaja. La razón por la que compré la Brompton T Line es simplemente porque… bueno. Basta con que me veáis como “anda, mira, también hay chalados que se compran una bici así de cara”, y acertaréis de pleno.
Gracias.
#trifold #brompton #brompton_de_imitación #bromptonTLine
Contacto: bumseok.view [at] gmail [dot] com