Del Tesla Model Y al Toyota Sienna: por qué cambié de coche
Viajes · Publicado 18/11/2023 ·
Hasta ahora venía usando un Tesla Model Y. Es un coche con una gran ventaja: el bajo coste de mantenimiento que ofrece un eléctrico.
La conducción autónoma en autopista funciona realmente bien. El maletero amplio y el “frunk” delantero también son puntos a favor.
Hoy en día la red de carga para eléctricos está tan bien montada que ni siquiera sufres el típico estrés por la carga.
Hay cargadores de la compañía eléctrica (KEPCO) hasta en el último rincón del campo. En unos 20 minutos podía cargar electricidad suficiente para unos 300 kilómetros de autonomía.
Pero… no es que no tenga ningún defecto.
El confort de marcha es malísimo.
Cuando conduces con la presión recomendada de 42 PSI en frío, acabas con el cuerpo molido. Vale, igual es porque ya tengo cuarenta y tantos.
En cualquier caso, para mí el confort del Model Y era el de un coche realmente duro de llevar.
Sí que se puede dormir dentro, pero…
solo se puede estar tumbado. Cuando quería comer algo dentro del coche, descansar un rato o lo que fuera, tenía que vaciar el maletero, abatir los asientos, subirme y… tumbarme y poco más.
Eso sí, las ventajas del eléctrico —la calefacción y el aire acondicionado con el motor apagado— siguen siendo una baza clara incluso ahora que escribo esto, pero hasta ahí llega. Hoy en día, aunque sean caras, venden power banks por algo más de un millón de wones y hay un montón de calefactores eléctricos para usar sin arrancar el motor, así que tampoco es una ventaja imbatible.
¿Y entonces? Pues no, no es por eso…
Quería un coche con un confort algo mejor y con espacio de sobra. Por ejemplo, está el Kia Carnival.
El Carnival gasolina tiene un confort que no está nada mal, se conduce bien y presume de un buen empuje de motor. Si eliges la opción de 7 plazas y le metes mano un poco en el mercado de accesorios, sirve perfectamente para dormir dentro. El Carnival tiene algunos defectos, pero es un modelo que no tiene alternativa.
A mí me revientan los gastos fijos.
Mucha gente me dice: “¿Por qué miras el consumo si vas a gastarte decenas de millones de wones en un coche?”. Pero, de hecho, entre la gente de mi entorno que se compra coches de más de 100 millones, todavía hay quien se pide un Clase S diésel. No es solo el dinero: tener que pasar por la gasolinera a menudo también es un fastidio considerable.
El Carnival va a sacar pronto su versión híbrida.
Miré la ficha técnica y se me quitaron las ganas. Se notaba que el precio subía bastante y, en versión full equipe, la diferencia con el Sienna se va estrechando cada vez más.
El coche es un equipamiento del que, en un descuido, puede depender tu vida, así que elegirlo es muy difícil. Como ya había probado de sobra el Tesla, esta vez fui un poco más conservador.
Las monovolúmenes que se venden hoy en Corea son básicamente el Carnival, el Sienna y el Odyssey, y descarté la sensación de coche de uso comercial.
De entre ellas elegí el Sienna, que es el que menos gasta en combustible y tiene un confort, como mínimo, intermedio. Y resulta que justo en el centro de PDI de Pyeongtaek tenían unas cuantas unidades en stock.
Desde que firmé el contrato hasta la entrega pasaron 6 días.

Aquí está el Sienna, una monovolumen con unas atractivas puertas correderas. Es una foto de mi propio coche y, como le puse las lunas muy tintadas… por dentro no se ve absolutamente nada.
Desde dentro tampoco se ve bien el exterior. Lo hice un pelín exagerado para no tener que usar cortinas y demás cuando duerma en el coche, pero es una de esas cosas de las que me arrepiento un poco.

El diseño del frontal es de los de amar u odiar… No transmite una imagen precisamente suave. A mí me gustan los diseños suaves, pero como los coches coreanos también se vuelven cada vez más agresivos, me da que poco a poco va a quedar diluido entre ellos.

Y aquí la trasera, con un diseño de caja sin más. El carácter del coche queda al descubierto tal cual. No es un SUV, es un siete plazas, y hay que aprovechar al máximo todo el espacio de atrás.
Por eso cae casi en vertical, aunque le metieron un poco de línea de carácter al diseño. Sinceramente, en diseño hay que reconocer que el Carnival gana por goleada. ^^

Pues… eso. Jejeje.

Aquí está el cuadro de instrumentos, todavía sin haber rodado nada.
Mucha gente critica lo de los relojes analógicos, pero no es por defenderlo a capa y espada: el cuadro analógico es de verdad una maravilla ^^; He conducido el Tesla y varios BMW, y la mitad de ellos tenían cuadro digital. Y el cuentarrevoluciones, en analógico, es más intuitivo y se ve mejor; eso es lo que manda. Igual que un reloj de pared analógico entra más por los ojos que uno digital… Era una de las cosas que me preocupaban en el fondo, pero la visibilidad es buena y estoy contento.
Las funciones de conducción autónoma a las que he “vuelto”, y toda clase de tecnología puntera…
Solo me resultan útiles el aviso que te avisa cuando un coche se acerca por detrás o por el lateral, y el control de crucero que reconoce el coche de delante y reduce algo la velocidad. El resto no es bueno.
Así que no lo uso ^^
Es un coche que compré con un propósito muy claro: lo uso para ir y volver del trabajo, y pienso cargar la ropa de deporte, la bici y demás para viajar y también dormir dentro de él.
El objetivo no es acampar, sino más bien sustituir el alojamiento, hacer fotos de amaneceres y cosas así.
A partir de ahora subiré a menudo información sobre viajes, fotografía y demás con el Sienna.
Muchas gracias.
Contacto: bumseok.view [at] gmail [dot] com