Zamberlan Tofane: la única bota de montaña que uso
Diario · Publicado 2/1/2023 ·
제가 사용하는 단 한켤레의 등산화를 소개합니다. → Os presento las únicas botas de montaña que uso.
Os voy a hablar de las únicas botas de montaña que llevo puestas hoy en día.
Soy de esos que ha pasado por unos diez modelos distintos de botas hasta acabar… ¿asentándome? en Zamberlan.
Llevo relativamente poco en esto del montañismo, unos diez años, pero como salía 3 o 4 veces al mes, más de 30 veces al año, ha sido una etapa corta pero muy intensa disfrutando de la montaña.

La verdad es que de lo nacional no me fío mucho.
No sé cómo estará la cosa ahora, pero esto es de hace más de diez años.
Compré unas botas porque decían que se les podía cambiar la suela. Recuerdo que se me quedó el pie atascado en una grieta entre rocas y, al tirar para sacarlo, la suela se separó entera.
En esto reconozco que tuve mala suerte. Pero… ¿por qué? ¿justo a mí…?
Y aun así, unas botas importadas no van a quedarle bien al pie de un coreano.
El pie occidental tiene el empeine bajo y es estrecho. Es lo que aquí llamamos “pie de cuchillo”.
Yo no tengo el pie ancho, pero desde luego tampoco es un pie de cuchillo.
A mí también me tocó resolver ese problema.
En la mayoría de los casos se soluciona comprando las botas 1,5 o 2 tallas más grandes.
Las botas nacionales puedes ir a probártelas, pero hoy en día, sean nacionales o importadas, mucha gente las pide online sin probárselas. Yo también lo hice así. En mi caso, cuando compré las Tofane pedí dos pares. Devolví uno pagando los gastos de envío y me quedé con el otro, que es el que llevo puesto.
Las botas de montaña no son calzado de moda. Lo que quiero decir es que una o dos tallas de diferencia no suponen ningún problema.
Puedes comprarlas holgadas sin problema, y si te quedan algo grandes, basta con apretar un poco más los cordones. Para eso están los cordones.
Las botas de fuera resbalan, no se pueden llevar.
Esto es algo que circula casi como un bulo… y es completamente falso.
Cuando las usas de verdad, te das cuenta de que la suela no tiene la culpa: el problema es el entorno. Con temperaturas bajas el agarre baja, y si llueve, resbalan.
Esto pasa igual con las botas nacionales que con las importadas.
Si tienes que moverte por un terreno en el que el agarre de las botas llega a ser un problema, ahí hacen falta otras soluciones.
Hablo de bastones de montaña, piolet, guantes y demás; y para entonces ya estarías en una situación peligrosa.
Si no es ese el caso, lo que toca es caminar con cuidado según el estado del terreno.
Como ya estás fuera de pista… fijarte bien en cómo pisas es algo que, visto así, puede no tener nada que ver con el agarre de las botas.
Hay quien completa la travesía Hwadae del monte Jirisan en chanclas Crocs.
Esa persona va incluso con unas sandalias tipo chancla, y dice que ni el agarre ni la sujeción del tobillo le suponen el menor problema.

Tienen ya unos 8 o 9 años. No las he cuidado de forma especial.
De vez en cuando les pasaba un poco de bálsamo universal para cuero y las secaba bien; aunque eso de secarlas bien lo hace todo el mundo, ¿no?
Yo no hacía mucho más que eso. La mayor parte del tiempo viven durante meses en el maletero del coche.

A mí esa forma me gustó.
Es un diseño de bota que parece sacado de un cuento infantil.
Esas costuras… hoy en día a veces meten el pespunte aposta como elemento de diseño, ¿verdad? Pues en las Tofane esas costuras están realmente cosidas.

Eso es. Vienen de allende los mares.

La famosa suela, la de tanto dimes y diretes.
A mí, sinceramente, a este nivel no me da ninguna queja. Mirad la resistencia que tiene después de tanto uso. ^^;; No le he cambiado la suela. Aunque, eso sí, ya le toca…

Un cuero realmente duro… Por culpa de ese cuero de una sola pieza me daba miedo no tener movilidad en el tobillo, así que le hice un corte y lo cosí.
Con eso, el rango de movimiento del tobillo aumenta un poco más.

Arañazos, reventones… casi todo eso me lo hice en el monte Bukhansan. ^^;
Cuando no había manera, metía primero el pie y tiraba de ahí para subir y luego sacarlo.

Los tres ganchos de arriba del todo son ganchos rápidos. Vienen muy bien para quitártelas deprisa cuando vas a un restaurante o cuando, en el campamento, las llevas en plan “modo chancla”.

FLEX-STM. No tengo muy claro qué función es esa.

A pesar de ser un diseño tan antiguo, incorporan una especie de calcetín hecho de membrana Gore-Tex, que retrasa la entrada de agua y ayuda a sacar la humedad interior hacia fuera.

Mira que están gastadas de mala manera. Pero calculo que aún les queda en torno a un 50 % de vida.
La verdad es que eso me lo cargué yo desde el principio. Lleva así varios años y no da ningún problema.

Tienen el porte de unas botas de montaña como Dios manda. Esto es justo la sensación que buscaba.

A esa parte reforzada con una capa extra de goma se la llama puntera (toe cap).
Está claro que con una sola capa de cuero no bastaba. Por eso la reforzaron.

Entre la suela y el empeine se ve una tira de cuero. Esa parte es el vira (welt).
Las Zamberlan Tofane se fabrican, según dicen, con el método de vira noruega (Norwegian welt).
Es un sistema en el que se cose un total de tres veces: el empeine, la vira y la suela.
El método Goodyear welt, que yo sepa, cose dos veces.
Si por coser un par de veces más es más resistente o no, el consumidor en realidad no tiene forma de saberlo; y, además, lo de “artesanal” y la costura se hace a máquina.
En lo hecho a mano, mantener la calidad es clave, y siempre va acompañado de la lotería de que te toque una buena unidad.
Yo tuve suerte y todavía no tengo ningún defecto.
A pesar de los años, siguen siendo impermeables. El cuero está todo agrietado, pero la estructura aún no se ha venido abajo.
Uso las Tofane desde finales de otoño hasta principios de primavera.
Los primeros cinco años las llevaba durante las cuatro estaciones.
Normal, teniendo en cuenta que era el único par de botas que tenía.
Últimamente estoy aprendiendo trail running, así que quiero salir a la montaña la mar de ligero.
Aun así, de finales de otoño a principios de primavera, cuando se te enfrían los pies y toca pisar barro, no hay botas que les hagan sombra.
Aunque por fuera no lo parezca, se agarran de maravilla.
En cuanto a la talla, yo subí 1,5.
Normalmente calzo un 275 más o menos. Las Zamberlan Tofane creo que son un 287 mm o algo así.
Como la zona de los ojales va holgada, basta con apretarlas a tu gusto, y hay que ir ajustándolas según el grosor del calcetín.
En pleno invierno, en montaña nevada, llevo calcetines heavy crew. Si las botas te quedan pequeñas, vas agobiado y encima no puedes apretar bien los cordones.
Lo ideal es dejar 1,5 tallas de holgura en las botas que también uses en invierno y, en verano, tirar de calzado de verano.
Y hasta aquí mi viejo amigo, las Tofane.
Muchas gracias.
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Contacto: bumseok.view [at] gmail [dot] com
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