Ramen Ippudo, monte Moiwa y parques: un día por Sapporo

Viajes · Publicado 5/7/2024 ·

Cuando viajas siempre surgen imprevistos…

Pero disfrutarlos forma parte del viaje, y hay mil maneras de resolverlos… No creo que valga la pena enfadarse por ello. En principio quería desayunar… pero el local de ramen de la cadena al que pensaba ir queda demasiado lejos. Además, tenía que encajar en el recorrido alguna tienda donde vendieran ropa interior tipo Nike o Under Armour… Así que me moví hacia los grandes almacenes Daimaru de la estación de Sapporo o la JR Tower para resolverlo… pero al final hoy no lo conseguí. ¿Por qué? Pues porque, en cuanto sales de casa, resulta que no tienes tanta hambre. Y los restaurantes… todos abren a las once.

[Ippudo

Japón 〒060-0005 Hokkaido, Sapporo, Chuo Ward, Kita 5 Jonishi, 3 Chome, 札幌ステラプレイス CENTER 6F

](#)

Hasta que dieron las once estuve curioseando escaparates de aquí para allá, me compré una mochila en la tienda de Patagonia y, justo a las once, me fui al local de ramen. ¿Ippudo? ¿Ipudo? Me dio la sensación de que los locales lo pronuncian “Ippudo”… En fin, como era un local dentro de una gran galería comercial, estaba todo muy limpio. Y el personal, como era de esperar, amabilísimo… Pedimos un ramen “especial” y un set con gyozas. Tengo curiosidad por saber para qué sirve ese cuenquito tipo salsero de soja sobre el que apoyaban la cuchara, pero no logré averiguarlo. ¡Si hasta lo había en el baño!

Parecía algo así como brotes de soja aliñados, y me lo comí encantado, buenísimo. A diferencia de Corea, en Japón —no sé si será porque la verdura es cara— no hay tantos platos a base de verduras.

También te ponían como guarnición algo tipo jengibre encurtido… bueno, en realidad era autoservicio: había un cartel que decía que lo cogieras tú mismo.

Los palillos eran de madera, de un solo uso…

Y por fin llegó el ramen… un ramen de miso. Para que se pareciera lo más posible a los del manga japonés, pedí el especial con alga nori añadida. Curiosamente, ese nori tenía un aroma muy intenso. Lo cual viene a decir que estaba delicioso. El aroma a base de miso disimulaba a la perfección el tufillo del cerdo.

No recuerdo bien si era un cuenco de arroz con carne salteada por encima…

Este era el set completo.

Este es el tonkotsu ramen que pedí yo. No es que no oliera a cerdo… pero estaba bien controlado. El nori del topping, curiosamente, tiene un aroma muy fuerte. Y eso que no es ni grueso ni nada parecido…

Arroz con huevas de abadejo (mentaiko) por encima… y debajo, nada de nada. Solo arroz…

No dejé ni una miga.

3.240 yenes. Para dos ramen especiales, no está nada mal de precio.

Como tenía curiosidad por el Starbucks de la galería subterránea de Sapporo, pedí un americano con hielo en tamaño grande.

El encargado, amabilísimo…

Me llamó la atención que en Japón, vayas donde vayas, siempre tienen esa especie de platillo para dejar el dinero.

Vaso de papel de doble pared… y pajita de papel; un único modelo de vaso que sirve igual para bebidas calientes que frías. El sabor era exactamente el mismo que en Corea. Bien pensado, supongo que es lo lógico… ¿no?

El bolso que me agencié en Patagonia, mochila y bolso tote a la vez… Como no lleva ninguna espuma para mantener la forma, pesa muy poco. Sirve para viajes de 3 a 5 noches y también para viajes de trabajo o desplazamientos rápidos; un bolso de lo más versátil.

No sé si era un centro comercial, pero me alucinó cómo un montón de edificios estaban conectados entre sí bajo tierra.

El parque Odori, en Sapporo… Empecé a caminar siguiendo el parque en dirección al santuario de Hokkaido.

Una distancia de algo más de una hora… bueno, total, unos 4 kilómetros… ^^ Google Maps, que en Corea no da pie con bola, en Japón lo usé con una utilidad tremenda.

Este parque Odori me recordó a aquel arquitecto que decía que, si dispones un parque de forma lineal y alargada, muchísima más gente se beneficia de él. De tanto andar me entró hambre y, como no había ningún restaurante a mano, decidí comprar un bentō y comérmelo en el parque.

Como era un bentō recién hecho al momento, el precio tiraba un poco para arriba.

Me lo prepararon tal cual con esa pinta.

Añadí también una croqueta y me fui al parque Maruyama.

La temperatura es de lo más adorable. ¡16 grados!… ¡A finales de junio! El Hokkaido de verano era un auténtico refugio veraniego.

Me senté con cuidado de aquellos cuervos —parecían más bien águilas— a los que vi comer de forma bastante agresiva. El bentō estaba riquísimo y la cantidad era más que generosa. Recuerdo que me sorprendió que todos los platos vinieran con raciones bastante abundantes. Como dicen que en Japón se come poco, pensaba que sería así, pero la verdad es que para nada.

Había tantísimo verde que la luz y la sombra eran una maravilla.

La entrada al santuario…

La zona del patio delantero, en el interior del santuario… Todo pulcramente ordenado y muy silencioso.

Para ir en autobús al mirador del monte Moiwa, desde donde dicen que se ve muy bien Sapporo, busqué la ruta y cogí el autobús número 10. Salvo por que no se puede hacer transbordo, en Japón el transporte era cómodo de usar y respetaba bien los horarios anunciados de llegada.

Dicen que hasta el mirador del monte Moiwa se sube en hora y media a pie. Pero hoy ya había caminado mucho y tenía los pies ardiendo, así que decidí subir en teleférico.

[Estación Sanroku del teleférico del monte Moiwa

5 Chome-3-7 Fushimi, Chuo Ward, Sapporo, Hokkaido 064-0942 Japón

](#)

Solo había billete de ida y vuelta, 2.100 yenes. Como hacía tiempo que no montaba en teleférico, me hizo ilusión, jejeje.

Subí al mirador y la panorámica del centro de Sapporo entra de golpe por los ojos.

En el konbini compré unas cuantas chuches. Probé la versión “brote de bambú” de los Choco Songi, también un pan de melón… y un Pocari… Como son productos de su propio país, salían baratos. En comparación, no sé adónde demonios va a parar el nivel de precios de Corea…

El sabor es igual que el de los Choco Songi ^^. La forma, de brote de bambú.

Con 531 metros no es una montaña muy alta, pero está al oeste de Sapporo y desde ella se ve muy bien la ciudad.

Con menos de 16 grados y viento, hacía frío. Como no había llevado cortavientos, al final tuve que comprarme uno… T_T

Que… que dicen que salen osos. Avisan de que tengas cuidado, pero… no sé muy bien cómo se supone que hay que tenerlo. Solo ponen que tengas mucho cuidado.

El atardecer es precioso de verdad. El aire de Sapporo es purísimo. Esté nublado o esté despejado… sin nada de polvo fino en suspensión, todo se ve con colores nítidos. Apuntes a donde apuntes con la cámara, sale una foto estupenda.

Dicen que la vista nocturna de Sapporo es preciosa… pero faltaban más de dos horas para que se pusiera el sol. Nosotros, sin más, bajamos… Quizá suene un poco raro hablar de la suavidad del trayecto en un teleférico… pero iba comodísimo. Y, además, sin ningún ruido…

Tras bajar, también me pasé por el Daiso que hay pegado al Lawson Mart. Me compré un monedero… porque no soportaba el tintineo de las monedas en el bolsillo…

De vuelta al alojamiento… que reservé por Airbnb.

En Japón, a las cinco de la tarde los supermercados empiezan con las rebajas. Pasadas las seis ya casi no queda producto, así que ojo. Si vas a resolver las comidas a base de bentō, como yo… más que buscar el descuento, lo más sensato es comprar mientras todavía hay género. En las zonas con muchos pisos o apartamentos alrededor, los bentō se agotan realmente pronto, así que conviene tener cuidado.

Al final pagué 200 yenes por cabeza, 400 en total, cogí el tranvía y me desplacé a un Lawson Mart de otra zona (el de ayer…), compré algo de comer y volví al alojamiento.

Era pollo frito y estaba bastante bueno. El rebozado era fino y parecía pechuga de pollo.

Set de sushi y soba…

Los fideos soba bien podrían haberse pasado y quedado blandos… pero no fue así.

Más que moverme con un plan muy cerrado, lo que hago es decidir sin más unos dos sitios al día y, desplazándome por los alrededores, lo voy llevando con calma: empapándome de lo que veo y picando comida callejera. Aunque es un país extranjero, Japón me resulta bastante familiar, así que me muevo cómodo de cuerpo y de mente.

Gracias.

#miradormonteMoiwa #teleféricomonteMoiwa #Sapporo #Hokkaido #santuariodeHokkaido #parqueMaruyama #SapporoEnVerano #HokkaidoEnVerano #SapporoAirbnb #Airbnb #airbnb #LawsonMart


Contacto: bumseok.view [at] gmail [dot] com