Volver a pedalear entre arces rojos antes del invierno

Ciclismo · Publicado 2/11/2023 ·

Aquí tienes la traducción:


Aquel verano sofocante, asfixiante, se ha esfumado como si nunca hubiera existido.

Por las mañanas y las noches ya no es que refresque, es que hace frío, y en las zonas de montaña hasta se forma hielo.

El tiempo, indiferente a todo, pasa a una velocidad pasmosa.

Con la excusa de andar liado con el trabajo, había dejado de cuidarme y había abandonado el ejercicio por completo. Y, como era de esperar, mi forma sobre la bici también había vuelto a cero…

Al ver los arces enrojecidos me entraron unas ganas tremendas de salir a rodar. Antes de que se acabe el año, quiero pedalear aunque sea un poco más.

Pronto llegará el invierno y con él se cerrará la temporada.

Las hojas caídas, todavía tiesas, se ven preciosas.

Después de mucho tiempo, vuelvo a enchufar los aparatos al cargador y me preparo. Relleno también el aire que se le había escapado a la rueda y pongo a cargar el ciclocomputador Garmin y el radar Garmin.

Te avisa de los vehículos que se acercan por detrás, así que resulta muy cómodo para detectar a quien te adelanta cuando ruedas por carretera abierta o por el carril bici.

Noto que me da mucha tranquilidad en cuanto a seguridad.

Con el amigo con el que suelo salir nos tomamos también un buen plato de fideos.

Y nos tomamos un café en una cafetería con mucho encanto cerca del puente World Cup.

Era una cafetería de lo más curiosa: estando en pleno río Han, te mareabas como en un barco. Y es que, literalmente, flotaba sobre el agua.

El paisaje del río Han, sin polvo ni neblina, era de esos que te deslumbran. La verdad es que el iPhone 15 Pro saca una calidad de imagen estupenda.

Pasado Banpo, llegué a la otra orilla de la zona de Sangam (la antigua Nanjido). A partir de ahí el viento de cara era tan brutal que me costaba lo mío mantener siquiera los 15 km/h.

Como no me veía capaz de volver a Ilsan de un tirón, paré a reponer fuerzas en la tienda de conveniencia antes del puente Haengju.

Tras descansar un poco, la cosa mejoró algo.

Es algo que pienso siempre: la naturaleza no te lo pone nada fácil.

Volví a casa a duras penas, peleándome con el viento de cara. Luchando contra el frío, luchando contra el viento… Solo cuando bajé el ritmo empecé por fin a avanzar poco a poco.

Os deseo que cerréis bien lo que queda de año.

Gracias.


Contacto: bumseok.view [at] gmail [dot] com